Racismo y sus matices. Valores que sacuden

racismo y sus maticesVarias situaciones me sacuden: la belleza, la expresión cultural, las relaciones, los viajes, estilos de vida, la aventura, las personas, los negocios inspiradores y demás. Eso me inspira a escribir. Hoy escribo porque de algo negativo que he experimentado me ha dado una perspectiva más profunda acerca de ver las cosas blanco y negro. Cuando digo blanco y negro, me refiero a los extremismos. No hablo desde el juicio, porque no me interesa personalmente juzgar las decisiones de los demás en cuanto a sus creencias y acciones. Esta vez les hablo desde la comprensión, el respeto y el amor universal. Les comparto que vivo en Austria, en su capital. Mi origen es mexicano. Estoy en este país porque mi esposo es austriaco. Hoy iba por la mañana en el metro hacía mis metas, retos y responsabilidades. A lo lejos, observé a un hombre con un lenguaje corporal demasiado agresivo, su cuerpo se encontraba expandido dentro de un lugar en el que había demasiada gente y poco espacio, además miraba a todos con cierto aire de desprecio. En una parada del metro en la que mucha gente se movilizó, se posicionó enfrente y empezó a ofender gritando a los extranjeros que estábamos presentes, destacando que no debíamos estar aquí y que su país era grande, tanto como su gente. Que su país, solo con su gente podría permanecer así; siempre verde y limpio. He omitido las groserías que el hombre desquiciadamente gritaba, así como el odio que emitía. No puedes argumentar con una persona fuera de su quicio, en drogas o en cualquier estado mental en el que estaba. Solo podía sentir mi corazón palpitar muy incómodo, que me decía: hey hay locos en todos lados.

Ante tanto odio presenciado, por supuesto que me dí la vuelta, rechazando esa actividad y en cuanto lo hice, él salió del tren. Probablemente es la segunda vez que en Austria presencio un acto abiertamente racista en las vías públicas y ante desconocidos. Interesante… A nadie le gustan los clichés negativos relacionados con su país. Un estadounidense no siempre debe ser gordo, tonto y engreído, un noruego no siempre es frío y retraído. Un latinoamericano no siempre es fiestero e impuntual. Un sirio no siempre es un terrorista. Un mexicano no siempre trae sombrero o es un narcotraficante peligroso y ciertamente;  un austriaco o alemán no siempre es nazi. Como cultura tenemos tantas cosas que nos forman, desde la situación familiar que predomina en nuestra cultura, lo que comemos, lo que nos enseñan en la escuela, la estructura social, el clima, el humor, la historia de nuestros ancestros y ciertamente; también nuestra genética.

Existe una tendencia general que nos une como cultura, ¿puede acaso nuestra especie unirse como tal?. O estamos tan polarizados a través del main stream, la manipulación mediática, la digitalización, el automatismo y los discursos que excluyen.

Me gustaría saber si estamos tan cerrados a solamente convivir con personas que tienen nuestros puntos de vista y ya no toleramos otras formas de pensar, otras opiniones, otros intereses, otros argumentos, otras razas, otros colores de ojos, pelo, piel u otras culturas. Yo diría que tenemos todas las herramientas para ser más equitativos y unidos, sin tener que ser iguales. Podemos realmente re-estructurar un discurso inclusivo o será exclusivo, aquel discurso; producto de la globalización, de la gran plataforma que nos une en todo el mundo como el Internet, el comercio y la digitalización. Es momento de detenernos a reflejar y concienzudamente. Simplemente, resumir que le hemos hecho a nuestra especie, a nuestra casa y a otras especies. ¿Siempre se verá más negro el futuro que el pasado? ¿El pasado puede ser más o tan horrible como el presente, si no lo podemos ver? ¿Se puede repetir?¿Podemos aprender de las experiencias de los demás? El cambio y las revoluciones son buenas. ¿Qué tan valientes somos para visualizar el pasado y aprender de él? ¿Qué tanto podemos esconder el presente, las noticias que no se publican o el pasado que avergüenza?¿Qué tan mal visto puede ser rendir culto a un grupo determinado, a los que asesinan por poder, por drogas o por creer que son superiores como raza? Refugiados, grupos religiosos, grupos indígenas, grupos con preferencias sexuales diferentes, inmigrantes por amor, por trabajo son dignos de llamarse seres humanos como aquellos extremistas terroristas, nazis, racistas, capos de la droga, sicarios, asesinos y delincuentes. Oooops ayyy en todos existe un mal y un bien. Eso ni a mi personalmente me gusta leer. Que difícil me resulta asimilar a alguien que emite tanto odio. ¿Será que solo lo emiten porque es lo único que han recibido? Todos nos guiamos por valores diferentes. No hablo de que los refugiados y los inmigrantes son víctimas, sino guerreros que se rigen por amor, ya sea propio o por algo más, o por ambos. Como solución buscaría generar y propiciar valores que se puedan alinear con el derecho al respeto ajeno, traducido en paz. Así como dijo Benito Juárez.  jajaja. Cualquier oportunidad desafiante, es una para reflexionar y mejorar la perspectiva. Es fácil juzgar y criticar, es sencillo no experimentar empatía y ver todo desde nuestro aislado punto de vista. Recordemos que lo que Pedro dice de Juan, dice más de Pedro que de Juan. Espero que tus matices sean varios, tantos como tu perspectiva se los permita. ❤

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